WEAll

La Alianza de la Economía del Bienestar -conocida como WEAll- es un movimiento global cuyo objetivo es transformar el sistema económico, la sociedad y las instituciones priorizando el bienestar colectivo en un planeta saludable.

 

Es dirigida por organizaciones e individuos que consideran que nuestra economía actual no está alineada con las necesidades reales de las personas y el planeta. Para que sus esfuerzos sean más potentes y efectivos, WEAll apoya a todos aquellos que, de forma activa, buscan generar un nuevo sistema económico.

 

En el 2008, el gobierno francés comisionó una investigación que indagaba sobre otras posibilidades, más allá del Producto Interno Bruto (PIB), para medir el bienestar y el progreso. En WEAll se trabaja en la implementación del resultado de esta investigación. Se identifican las deficiencias del PIB en aras de asegurar que la política pública, en su más amplio sentido, genere el bienestar de los ciudadanos: por medio del fomento de la democracia, la sostenibilidad y el crecimiento inclusivo.

“¿Qué pasaría si tuviéramos una economía diseñada para el beneficio de las personas y el planeta?”

 

Katherine Trebeck

Directora de Investigación para la Alianza de Economías del Bienestar

 

www.wellbeingeconomy.org

Construyendo una transformación tangible:

Todos tenemos que trabajar juntos.

 

Nuestra aproximación hacia la economía y el desarrollo necesita una transformación fundamental. Hay una nueva iniciativa global que está estableciendo conexiones entre diversas instituciones y movimientos orientados hacia esta causa. A partir de la facilitación colaborativa y el intercambio de conocimiento, el objetivo de esta nueva alianza es “amplificar y conectar para construir y promover la construcción de una economía del bienestar”.

 

por KATHERINE TREBECK

 

¿Qué es una economía del bienestar?

 

Es difícil refutar la gran cantidad de evidencia que apunta a que la economía actual está al servicio de unos pocos, ocasionando grandes costos para las comunidades y causando daños colaterales en el ambiente.

 

Mientras las acciones del mercado crecen, perdemos diversas especies de plantas y animales.

 

Mientras se dispara el crecimiento constante de bonificaciones para los CEO’s, muchos otros luchan para tener comida en sus mesas.

 

Pareciera que a lo único que podemos aspirar es a utilizar la abundancia del crecimiento para mitigar el daño generado precisamente por ese crecimiento. Muchos de estos costos del crecimiento (y las evitables demandas resultantes en diversos niveles del gobierno) se suman a la columna de activos del “éxito” nacional —PIB.

 

Y mientras que el PIB experimenta un movimiento ascendente, algunos se aferran a soluciones aparentes —refugiándose en la idealización de una edad de oro anterior—. Otros vuelcan su ansiedad y su ira hacia dentro, escondiéndose en comunidades cerradas o su equivalente en las redes sociales.

 

Afortunadamente, algunos sí ponen manos a la obra y construyen alternativas para esta economía tóxica: desde negocios con una misión social o ambiental, hasta nuevas formas de toma de decisiones locales; desde el impulso de políticas que buscan abrir espacios para la experimentación, hasta proyectos que demuestran —incluyendo modelos a pequeña escala— que las cosas se pueden hacer de otra forma.

 

La visión que inspira todas estas iniciativas no nos es ajena. La reconocemos con solo poner atención a lo que las personas identifican como lo más importante en sus vidas. La podemos leer en algunos textos de las religiones del mundo o en programas de estudios de desarrollo. La vemos en escaneos cerebrales o también si analizamos los resultados de las investigaciones psicológicas y epidemiológicas sobre el estrés y la prosperidad. La vemos fluir en aquello a lo que Tim Jackson muchas veces se refiere como eso que nos hace ‘innatamente humanos’.

 

En esencia, estos mensajes provenientes de diferentes áreas apuntan hacia la necesidad de una ‘economía del bienestar’: una economía al servicio del bienestar humano y ecológico. Se trata de satisfacer las necesidades de todos. Parte del reconocimiento de que la economía está inmersa en la sociedad y el resto de la naturaleza; y no así, que la naturaleza y la sociedad están al servicio de la economía. Una economía del bienestar es mucho más que modificar y arreglar el daño causado por el modelo actual.

 

¿Cómo lo hacemos?

 

Puede ser una visión agradable, pero lograr el cambio del sistema económico es un reto extremo.

 

En anteriores cambios del sistema, la evidencia nos muestra que esto se logra cuando mucha gente de diversos estratos y estilos de vida se unen para exigir el cambio; cuando armamos una narrativa positiva de cómo se podría vivir una vida diferente; y cuando nos basamos en teorías sólidas que también reflejan la fuente del bienestar colectivo y holístico.

 

Por eso se requiere de esfuerzos en muchos niveles —el nivel micro de las organizaciones y los proyectos individuales; el nivel medio de las políticas y las reglas; y el nivel macro de la visión panorámica (el terreno literal y el terreno imaginario en términos de las ideas, la ciencia y el conocimiento) donde los otros niveles operan y encuentran sus influencias. Todos estos niveles interactúan entre sí, por ejemplo, los actores del nivel micro pueden cambiar el régimen de políticas demostrando la viabilidad y lo atractivo de una determinada ruta de acción. De esta forma, los que crean las políticas no caminan sobre terreno desconocido. Así mismo, los movimientos en el nivel macro crean posibilidades y demandas de cambio de políticas. Estos cambios, a su vez, habilitan o inhabilitan diferentes ámbitos de acción en el nivel micro.

 

Un vehículo para la transformación

 

Se ha establecido una nueva alianza de actores que trabaja para la construcción de una economía del bienestar, y que opera a lo largo de todos estos niveles para asegurar la vinculación y el aprovechamiento de los mismos; de esta forma se estimulan los círculos virtuosos del cambio. Para que sus esfuerzos tengan mayor empuje y efectividad, la Alianza de la Economía del Bienestar (conocida como WEAll) apoya a todos aquellos que estén trabajando para generar un nuevo sistema económico.

 

No se trata únicamente de debilitar el viejo discurso que sostiene al sistema económico actual, sino de crear un nuevo paradigma. Esto se logrará una vez que las personas hayan transformado sus marcos de referencia y se haya alterado su noción de ‘lo posible’.

 

WEAll se dedicará a la creación de nuevas coaliciones y movimientos, y va a desarrollar estrategias compartidas. Esto se traduce en apoyo para defensores y activistas, y a todos aquellos que abogan por políticas que conducen a una economía del bienestar. Se trata de iluminar los proyectos pioneros; de lograr el reconocimiento y la aceptación de políticas; de convencer, educar y movilizar al público para abrir una ventana de aceptación pública que se extienda e incluya dichas políticas.

 

La difusión de las teorías también es importante, los think tanks, los académicos y las publicaciones tienen un papel fundamental en la apertura y facilitación del debate y la creación de un nuevo sistema económico. La base del conocimiento de la economía del bienestar no solo influye en la toma de decisiones de las políticas actuales, también tiene un impacto directo en la enseñanza y disciplina de la economía y en los futuros encargados de diseñar políticas.

 

Por medio del desarrollo de prototipos en el nivel micro, se logra de forma efectiva la construcción del nuevo sistema mientras sigue funcionando el viejo sistema. Los proyectos pioneros (comunitarios, organizacionales u otros) que logran un impacto sobre el sistema actual, funcionan como una fuente de inspiración y animan a que otros los repliquen. A la larga, irán surgiendo nuevas normas y se logrará alcanzar un grupo importante de personas. El esfuerzo que realiza WEAll para cambiar el sistema económico local en los pequeños segmentos implica proveer apoyo a aquellos que están innovando, y facilitar su conexión con otros (por ejemplo, mediante su difusión en las prácticas comunitarias) para que, de esta forma, se logre incentivar a que otros más repliquen estas nuevas prácticas.

 

Es así como los objetivos principales de WEAll se dirigen a amplificar y conectar, construir y promover.

 

En términos prácticos, esto quiere decir que WEAll deber involucrar a la mayor cantidad de actores posible para construir una buena base que sea capaz de movilizar la toma de decisiones hacia la creación del nuevo sistema económico.

 

Tanto organizaciones como individuos forman parte de esta alianza. El creciente grupo de miembros se conforma por gente que trabaja para cambiar el sistema desde su interior y y otros que lo hacen desde fuera del sistema. Incluye académicos, empresas, gobiernos, ciudades, organizaciones comunitarias, ONGs y think tanks.

 

Y quizás lo más importante, WEAll le da la bienvenida a cualquiera que quiera colaborar con el cambio del sistema. Ya existe un grupo importante de personas que quiere transformar el sistema, solo necesitamos trabajar en equipo hacia una visión común.

WEGov está compuesto por un grupo de países que cree que para lograr el éxito nacional y el progreso global en el siglo XXI, es necesario adoptar una economía que coloque a las personas y al planeta en primera línea. La constitución de WEGov fue proclamada formalmente por primera vez en la Cumbre OMINA 2018.

Katherine Trebeck, Directora de Investigación de la Alianza de la Economía del Bienestar y Alvaro Cedeño, Embajador de Costa Rica ante la Organización Mundial del Comercio en la Cumbre OMINA 2018.

Katherine Trebeck, Directora de Investigación de la Alianza de la Economía del Bienestar, Alvaro Cedeño, Embajador de Costa Rica ante la Organización Mundial del Comercio, Pablo Acuña, Asesor en Innovación y Valor Agregado del Ministerio de Comercio Exterior y Doña Claudia Dobles, Primera Dama de la República en Cumbre OMINA 2018.

Alvaro Cedeño, Embajador de Costa Rica ante la Organización Mundial del Comercio en la Cumbre OMINA 2018.

Katherine Trebeck, Directora de Investigación de la Alianza de la Economía del Bienestar en la Cumbre OMINA 2018.

Andrea Somma, Directora Ejecutiva de la Fundación OMINA  y Doña Claudia Dobles, Primera Dama de la República en la Cumbre OMINA 2018.

“Costa Rica es el país con mayor biodiversidad del mundo, aquí cohabitan miles de especies todos los días.

En este pequeño rincón del mundo hay espacio para que todos podamos vivir en paz.”

 

Alvaro Cedeño Molinari

Ex Embajador de Costa Rica ante

Organización Mundial de Comercio

Destacados

Andrea Somma, Fundadora y Directora Ejecutiva de la Fundación OMINA

Nombrada Embajadora Global de WEAll

«Como bien lo dijo la profesora Katherine Trebeck, estimada expositora de la Cumbre OMINA 2018, a partir de la crisis financiera de 2008, entendimos que nuestros hábitos de consumo y, en términos más amplios, nuestra forma de vida no es económica, social, ni ambientalmente sostenible. Necesitamos evolucionar hacia una “economía del bienestar”, una economía que esté diseñada al servicio de las personas y el planeta. Podemos identificar esta necesidad de cambio cuando nos detenemos a escuchar aquello que las personas identifican como lo más importante en sus vidas, por ejemplo: la educación de sus hijos, el tiempo que comparten en familia, o la calidad del aire que respiran. A partir de múltiples ejemplos de escritos académicos, generados en las mejores universidades y centros de investigación del mundo, se ha demostrado que todos estos factores han dejado de ser valores subjetivos, para convertirse en indicadores concretos del bienestar y el progreso”.»


Andrea Somma
Discurso pronunciado en la Universidad Veritas

San José, Costa Rica

20 de octubre de 2018

Lea el discurso completo